Remiendos para la brecha

Reflexiones de un ambientólogo (agua, decrecimiento, sociedad, sostenibilidad, …)

Posts Tagged ‘derecho humano al agua

Los conflictos del agua

with one comment

Retomamos.  De nuevo en el agua.

Ha sido un verano tal cual se anunciaba, las reservas han aguantado, quizás la merma de la actividad económica ha contribuido a una contracción del consumo de agua y de ahí que la situación no haya llegado a ser tan crítica como pudiera haber sido años atrás. También es probable que el trabajo de esos años haya mitigado los efectos, reduciendo pérdidas y aportando nuevos recursos, aunque ha sido un verano no extenso de noticias en torno al agotamiento de fuentes y acuíferos.

Puede que la perspectiva de un otoño que palie la escasez de lluvia nos haga hablar ahora de conflictos en torno al agua de una forma más relajada, como sabiendo que no serán la espita que desate una explosión. De ahí artículos como Agua y Conflicto de hace unos dias. En el se remite al siglo pasado el origen de los conflictos por el agua, algo que si bien es así en cuanto a conflicto por la propiedad de determinados derechos en torno al agua, puede no ser exacto si tenemos en cuenta que precisamente los conflictos en torno al manejo del agua fueron impulsores de la organización social de los primeros grandes grupos de humanos sedentarios. Sin embargo no comparto (aunque entiendo que vaya) la referencia a la desalación, creo que la gobernanza es el factor fundamental que puede proporcionar una adecuada gestión de los recursos hídricos y la satisfacción del acceso a la misma como derecho humano que entiendo que debe considerarse.

Precísamente sobre eso hice unas notas meses atrás, el papel del agua como factor vertebrador de las sociedades, donde se pone de manifiesto que es uno de los elementos que impulsó la organización política en las sociedades humanas. Os dejo el documento, y el enlace a otras entradas que abordan este mismo tema. Debe ser la participación social, junto con una institucionalidad adecuada las que proporcionen el marco de referencia en el que determinar que tipo de gestión es la idónea para cada sociedad, a tenor de aspectos como su estructura económica, medio en el que se ubica y tecnología y conocimientos de los que dispone.

Podemos extraer la conclusión de que la gestión del agua ha sido uno de los exponentes de desarrollo social y en un escenario de crisis como el actual no es para menos. Sin duda el cambio en los modelos de gobernanza que se avecina,  producto del derrumbe del sistema económico, cultural y politico – social, con una fuerte raiz en la crisis ambiental y en el manejo de los recursos, nos lleva a tener que explorar nuevas fórmulas, como se está haciendo en la Semana Mundial del Agua. Algunos ejemplos de la necesidad de otro modelo de gestión son los que precisamente pone de manifiesto el exito de formulas de concertación y participación entre administraciones, empresas y organizaciones no gubernamentales, tal y como se señala en este artículo de The Guardian.  Donde destaco un parrafo:

Compartir conocimiento técnico experto, financiación y conocimiento local dispara las oportunidades económicas y asegura un desarrollo más responsable y sostenible y la sostenibilidad a largo plazo de las empresas. Los enormes   problemas que genera la escasez de agua garantizan que hoy en dia ningún tipo de organización puede resolverlos por sí misma.

Dicho esto, queda claro que la creación de una nueva institucionalidad del agua, con una participación más amplia y que de cabida a todo tipo de entidades y movimientos sociales están o no organizados, puede ser la clave del exito de las políticas de manejo de los recursos hídricos y sobre todo, para el efectivo reconocimiento y la implantación del derecho humano al agua.

Lo contrario, es ir directos a un Desierto.

Anuncios

Written by Juanjo Amate

31 agosto 2012 at 9:41

Agua Social

leave a comment »

El mismo elemento, aunque sean diferentes maneras de pasar por nuestras manos, diferentes modos de valorarlo.

Ya sean en un uadi del Magreb, en alguno de los lagos de los páramos andinos, en las acequias mediterráneas, la disponibilidad de este recurso, poder disponer de agua de la manera más eficaz ha condicionado desde siempre aspectos como los cultivos (y con ellos la alimentación y la economía) pero además parte de la institucionalidad y organización social y hasta los conflictos aparecidos en las sociedades, no en vano se apunta a la necesidad de ordenación y regulación de las actividades de riego como uno de los detonantes de la aparición de las sociedades.

Difícil cuantificar esta cantidad de agua, difícil igualmente su definición. No se trata del agua necesaria para la supervivencia humana, tampoco la necesaria por los ecosistemas para mantener su estado óptimo de conservación, no es la Huella Hídrica como indicador de la cantidad de agua necesaria para poner en marcha diferentes ciclos de producción. Tampoco es el agua destinada a los usos ciudadanos como los sanitarios, ni forma parte del patrimonio cultural, pues al fin y al cabo, sigue siendo agua.

Se trataría de aquella cantidad de agua que permite mantener la identidad de un pueblo, que el pilar o la fuente siguieran teniendo agua, que la Acequia Alta de Sierra Nevada por ejemplo de mantener la Balsa de Cela en Tíjola o la Fuente de El Almez en Berja. Por ser caprichoso, lo llamaría el Agua Identidad, o el Valor Socio-cultural del Agua.

Sin embargo no encuentro referencias en Planes Hidrológicos, ni en ningún otro tipo de programas de ordenación o gestión, parece invisible. Pienso que es un enfoque que se está olvidando, que por estar a medias entre lo técnico y lo cultural o patrimonial, puede quedarse en el camino y con él, perder parte de nuestra identidad, la que año a año se ha ido forjando en torno al agua y sus usos, sus limitaciones, sus aplicaciones, sus papel en nuestra cultura.

Y si no encuentro nada, ¿será que queda todo por hacer? Pués no queda apenas tiempo y la identidad, se diluye, si no en el agua, si en el tiempo.

Written by Juanjo Amate

7 diciembre 2011 at 7:43

Las cloacas se llenan de oro

leave a comment »

Nos hemos acostumbrado a conocer los dramas de la minería con el paisaje de fondo de minas a cielo abierto en Chile o Perú, los socavones de Potosí o Huanuni en Bolivia … pero la historia de Alberto Arce sobre una gran cloaca en la ciudad de Guatemala es trasladar la misma historia a un nuevo escenario. Pero la miseria aprieta y hace que se busque allí donde hay una beta y aquí la beta es arrastrada por las aguas fecales de las alcantarillas.

No la leeréis en un medio de comunicación español, aún cuando al otro lado ha tenido una repercusión bastante importante. Es lo que tienen las crisis financieras, las deudas, la austeridad y los recortes, que no dejan espacio para otras historias. Aquí la tenéis.

Un lugar lejos de estadísticas, de crónicas, de lo convencional, una mina creada a partir de la actividad humana para cerrar un ciclo o abrir otro, pero siempre vinculados a la misma fiebre por la codicia de oro.

Written by Juanjo Amate

6 noviembre 2011 at 13:03

Mitch y otros huracanes

leave a comment »

Como bien señalaba en el post del pasado viernes, se cumplen ahora 13 años del paso del devastador Huracan Mitch por Centroamérica, el cual es ampliamente recordado, además de por los efectos devastadores, por la gran ola de solidaridad que despertó en España, no en vano recuerdo que el verano de 1999 Joaquín Sabina inició su gira del disco 19 días y 500 noches en Huércal de Almería precisamente en un acto benefico a favor de las víctimas del Mitch.

Avatares y casualidades de la vida, sin haber tenido una relación más directa con Honduras ni Centroamérica, ni haber conocido mucho más sobre aquel suceso, aterricé en Honduras justo un 28 de Octubre, el día que se cumplían diez años del paso de Mitch, y ya desde el comienzo pude comprobar como la huella de mismo es algo muy patente aún en estos territorios.

De entrada una tormenta tropical (como fué en origen Mitch y como son tan habituales en estas fechas) hizo que desde el momento mismo en el que el avión entrase en terreno hondureño, comenzara a vivir en mis carnes la idiosincrasia patria y buena parte de las consecuencias del paso de aquel huracán. Mis primeras imágenes de Tegucigalpa son de la corta pista de aterrizaje de su aeropuerto cubierta de nubes, al igual que la lluvia y las nubes protagonizaron mi aterrizaje en San Pedro Sula y el posterior trayecto en coche hasta Tegucigalpa de noche, con zonas de carretera totalmente anegadas y la presa del Tablón desbordada por las lluvias, hasta llegar a Tegucigalpa, donde la lluvia hizo que durante casi un día no pudiera salir de El Hatillo debido a las caídas de árboles en la carretera.

Y serían las fechas o las circunstancias, pero fue entonces cuando me contaron y mucho sobre lo que supuso el Mitch para Honduras, otras muchas cosas las fui descubriendo a lo largo de los meses que estuve por allí.

Uno de los hechos que más me llamó la atención fue que en esa década se han elaborado numerosos planes, programas y muy diversos documentos sobre riesgos naturales, ordenación territorial, mitigación de catástrofes naturales, etc. Existe una información más que abundante, sin embargo anualmente se repiten los fenómenos de tormentas tropicales, incluso algún huracan y aún no ha habido temporada que se salde sin victimas, a pesar de toda esta planificación. ¿Por qué? Pues en mi opinión es vasta la información obtenida y elaborada, pero muy poco el conocimiento que ha sido generado como fruto de la misma. Vamos, que esa información no ha salido de los cajones, no se ha tratado de llevar a la práctica, no está interiorizada por parte de las autoridades, organizaciones y población en general, además de estar muy pobremente conectada entre sí. Creo que la gran carencia en este sentido ha sido la de que más que elaborar documentos, se debería haber creado conocimiento en torno la prevención, mitigación y gestión de desastres naturales, poner en práctica esto que viene a llamarse la Inteligencia Territorial para solucionar esta problemática.

El segundo de los hechos, que pude comprobar a través de mi trabajo como cooperante en Honduras, es lo que llamé “la institucionalización de la catástrofe“, entendiendo como tal el hecho de que lejos de buscar una efectiva prevención, mitigación o gestión, se me antojaba que los esfuerzos estaban dirigidos a lograr que cualquier catástrofe de tipo ambiental mínimamente asimilable a lo que fué el Mitch, sirviera para generar una nueva ola de solidaridad internacional similar a la que aquel despertó, y aprovechar la circunstancia para hacer caja. Percibí esta sensación no solo por el modo de abordarlas de las instituciones y gobiernos, sino por parte de ONG y agencias de cooperación internacional (que pensaban que sería la manera de prorrogar sus prebendas durante una temporada, a cambio de renunciar a estrategias y saltar de unos objetivos a otros muy diferentes según conviniera) y hasta sectores de la propia población. Análisis que después pude comprobar que coincidían con los que contenían obras como Honduras después del Mitch. Ecología política de un desastre de una editorial local.

Cabría pensar que algo ha cambiado, pero si lo ha hecho, puede que incluso sea a peor. Mi impresión es que la vulnerabilidad ambiental es aún mayor fruto de, entre otros muchos factores, las devastadoras políticas forestales y agrícolas que se han llevado a cabo, nada conscientes del escenario de la vulnerabilidad ante catástrofes naturales al que se enfrentan y su capacidad de mitigación de las mismas. Algo similar pasa con la institucionalidad del estado, se crearon organismos por doquier que sin embargo no cuentan con unas competencias claras y recursos suficientes, además de un marco legislativo bastante inadecuado (dudo que la extinta Ley General de Aguas de 1927 recogiera lo más mínimo sobre el papel de los recursos hídricos ante las catástrofes naturales) y así es difícil contar con una red de infraestructuras de transporte, energía y comunicaciones capaz de aguantar los periódicos envites de la naturaleza, no hay más que la fragilidad de algunas de las principales vías de comunicación, como la Carretera de Olancho. O puede que sea la actitud general, ese encomendarse a Dios, el iniciar hasta la más de las sesudas reuniones científicas con un rezo colectivo (al más puro estilo Tea Party, como bien cuenta Diego Fonseca en el flamante numero 4 de Orsai) lo que lejos de cambiar, quizás de ha agudizado. Mal vamos.

Se han cumplido ya trece años y apenas hace unos días nuevamente eran imágenes muy parecidas las que se asomaban a los televisores europeos, el escenario actual no es mucho más prometedor y la crisis climática amenaza con agravar estos fenómenos, pero como siempre, parte de los vulnerables que somos reside en nuestra capacidad de afrontar las amenazas, y puede que esa sea la mayor debilidad con la que se enfrenta Honduras, muy a pesar de años de solidaridad internacional en forma de cooperación. Quizás habría que haber empezado por ahí.

Written by Juanjo Amate

29 octubre 2011 at 16:10

Las manos manchadas de Barrick Gold

with 2 comments

soy lo que dejaron

soy todas las sobras de lo que se robaron

Recuerdo perfectamente cuando fue la primera vez que me hablaron de Barrick Gold, fué hace poco más de cinco años, en Oruro, en el altiplano boliviano y posiblemente lo hiciera Daan Jaansens o Cesar Padilla.

Allí conocí los entresijos de la minería de metales preciosos, cómo la extracción de oro y plata era una de las actividades más contaminantes y a la vez se hacía con mayor impunidad, sin ningún tipo de control o legislación que impidiera muchos de sus nocivos efectos. Seguro que fué la primera vez que apuntaron a Barrick Gold como la compañía minera más sucia del planeta, por sus métodos de extracción y creo también que por su comportamiento sobre el respeto hacia la soberanía de los pueblos indigenas.

tu no puedes comprar el viento, tu no puedes comprar el sol

tu no puedes comprar la lluvia, tu no puedes comprar el valor

tu no puedes comprar las nubes, tu no puedes comprar los colores

tu no puedes comprar mi alegría, tu no puedes comprar mis dolores

Desde entonces he seguido la pista del proyecto Pascua Lama, por desgracia no el único de los que trata de desarrollar Barrick Gold pero si el que mayor contestación social está recibiendo. Ya sea a través del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, de CATAPA o de la OCMAL (en este artículo podéis encontrar mas información de todos ellos) he ido siguiendo las atrocidades, el hostigamiento, las lucha, las derrotas y las victorias que se dan en torno a Pascua Lama. De hecho este proyecto fué unos de los referentes en la Conferencia Internacional sobre la Minería sobre la que cayó un remiendo desde Antigua hace ya dos años , donde Leire nos contó muchos entresijos del proyecto.

Ya bastantes buitres tenía en plantilla Barrick Gold como para seguir haciendo fichajes, pero claro, aquel que ya traía las manos sucias, qué remilgos va a tener para seguir manchándoselas, un día será armamento, otro oro,  después diamantes para terminar especulando con alimentos. Al fin y al cabo no es la materia en sí, sino el dinero que hay detrás lo que atrae a estos carroñeros. Para JMA la hoja de ruta es clara, si hace una decada aprobaba leyes que han favorecido que se esquilme el mercado inmobiliario en España para varias generaciones, después han coqueteado con inversiones víricas que han dejado a buena parte de la banca internacional sin defensa alguna y con el mercado energético en busca de suculentas primas y ahora fijan su vista en la especulación de materias (la onza de oro no ha parado de crecer de precio en los últimos años, convirtiéndose en un refugio de grandes capitales avidos de inversión rentable a la vez que ràpida) veremos cual es la jugada, eso si, estos jueguecitos de Monopoly seguimos financiándoselos entre todos a través de su pensión vitalicia, vamos, como ponerle pensión hasta al Capitan Morgan para que siguiera asaltando barcos en el Caribe.

A veces prende en Latinoamérica el sentimiento de que los españoles les robamos mucho, y aunque pueda parecer que ese mucho puede contarse en onzas de oro y plata, a buen seguro fue más lo incontable que nos trajimos. Pero echando cuentas, es más lo que les están robando actualmente las transnacionales, en cantidad, en valor y en lo inmaterial, y ante esto si que no se puede ser complice, ya sea desde este lado de la brecha o desde aquel, donde muchas veces se acepta el saqueo en pos de un espejismo de desarrollo y bienestar que no llega. Será porque ese desarrollo y ese bienestar viene caminando, de la mano de todos, sólo tenemos que ir a acompañarlo.

¿qué hay en el fondo?

leave a comment »

A priori el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) creado por el Gobierno Español para la cooperación internacional en estas materias, tiene como objetivos el apoyo a la gestión pública, integral y participativa del recurso hídrico y el apoyo a la institucionalidad del sector para reforzar una gestión transparente.

Visto así cabe pensar que, en consonancia con el apoyo que el estado español dio a la declaración del acceso al agua potable como un derecho humano el pasado mes de Julio, dicho fondo precisamente viene a reforzar la extensión de ese derecho en aquellos países con los que España tiene algun convenio de colaboración en materia de cooperación al desarrollo.

Pero nada más lejos de la realidad, visto el Comunicado elaborado por Ingenieros Sin Fronteras, grandes conocedores de la realidad del sector del agua potable en America Latina y el Caribe, el Fondo de Cooperación en Agua y Saneamiento para la región más bien está impulsando lo contrario, la privatización del acceso al agua potable y el lucro por parte de empresas transnacionales.

Tal es así que más que un programa de ayuda al desarrollo, el Fondo más bien parece una herramienta de apoyo a la implantación en la región de grandes grupos empresariales españoles, algo así como una de las contraprestaciones a cambio de los diferentes Acuerdos de Asociación que se firman y, en virtud de los cuales, luego pueden llegar a Europa cupos de frutas y hortalizas con unas ligeras “rebajas” de los estandares de calidad, ambientales y sociales (lo que sería una práctica de dumping en toda regla) que se aplican a la producción en Europa. Al margen de que los mecanismos de prestación de la ayuda lo que favorecen es el endeudamiento de estos paises con España, por tanto no se trata de una ayuda que prestamos, sino de prestamos que luego cobramos.

Conocido este informe y conocido parte del terreno, no choca por tanto esta imagen, del nucleo principal de los bolsones de Nahuaterique, en la frontera entre El Salvador y Honduras, donde pese a vivir en total unas 15000 personas, y después de más de diez años de presencia de una misión de la Unión Europea, no hay ni una fuente de abastecimiento público de agua. ¿qué hay entonces en el Fondo? ¿y para qué se utiliza?

Written by Juanjo Amate

22 febrero 2011 at 0:09

Derechos y torcidos

leave a comment »

Cuestión de prioridades.

La Estrategia Oblicua que publica hoy Nacho Escolar me hace pensar en la definición de derecho, ya sea Constitucional o Universal, que tienen algunos.Y pienso que el articulado de sus derechos fundamentales, tienen como número 1, el de la ley del embudo, “Me reservo el derecho de interpretar los siguientes articulos a mi antojo, siendo siempre mi interpretación la acertada y ajustada a ley”.

Sólo así puedo empezar a entender ciertas reivindicaciones y ciertos comportamientos. Sólo así entiendo El Derecho a la Tortura. Sólo así comprendo que el derecho a vivir en un país donde la religión sea una práctica opcional y no esté vinculada al estado, no esté reconocido en el mío, que vivir de manera digna sea un derecho pero que cada vez haya menos políticas públicas para facilitarlo, que el disfrute y la conservación de mi entorno se me reconozcan también como derecho, pero a dos kilómetros de mi ventana el Rio Andarax apeste a vertidos de aguas residuales sin depurar o a sólo 40 pueda visitar el Hotel de El Algarrobico. Sólo así empiezo a entender algo.

Written by Juanjo Amate

29 octubre 2010 at 17:22

Publicado en Remiendos

Tagged with ,